lunes, 27 de julio de 2026

UNA POSIBLE ACTUALIZACIÓN SOBRE LA INVALIDEZ DE LA TEORÍA DE LA RELATIVIDAD DE A. EINSTEIN

PRESENTACIÓN

El motivo del presente ensayo es poner de manifiesto algunas afirmaciones erróneas sobre la validez de la teoría de la relatividad expuesta por A. Einstein.

Lo peor de esta anomalía es que estas afirmaciones erróneas utilizan los últimos avances de difusión, tales como la IA, para divulgar estas falacias.

Pretendemos denunciar y recordar esta invalidez utilizando un resumen de nuestros ensayos críticos, los cuales venimos publicando desde hace tiempo.

SELECCIÓN DE RESPUESTAS INCORRECTAS DE LA IA

Damos a continuación unos retales de la información que hemos obtenido de la IA al preguntarle sobre la validez de la teoría de la relatividad de A. Einstein.

RESPUESTAS:
1. “Sí, la teoría de la relatividad de Albert Einstein es totalmente válida y sigue siendo uno de los pilares de la física moderna. Ha superado con éxito más de un siglo de pruebas empíricas.”

2. “Relatividad General: Explica que la gravedad no es una fuerza invisible, sino una deformación del espacio y el tiempo provocada por la masa de los objetos.”

3. “Tecnología cotidiana: Los sistemas de GPS de tu teléfono móvil no funcionarían correctamente sin aplicar la relatividad. Los satélites se mueven a gran velocidad (lo que retrasa sus relojes por la relatividad especial) y están sometidos a menor gravedad terrestre que nosotros (lo que los adelanta por la relatividad general). Los ingenieros ajustan el tiempo.”

CRÍTICAS A LAS ANTERIORES RESPUESTAS DE LA IA


Hacemos la crítica a los tres puntos que hemos mencionado:

PUNTO 1: Tal como demostraremos en los dos siguientes puntos, NO ha superado con éxito más de un siglo de pruebas empíricas.

PUNTO 2: En diferentes ensayos que hemos publicado hace ya algún tiempo en nuestro blog, ya habíamos expuesto las falacias que contienen las pruebas empíricas citadas por la IA. Citamos entre ellos: “El experimento mental de la deflexión de la luz. Una contradicción de A. Einstein” y “La deformación del espacio. Un error de A. Einstein”. También añadiremos el tema de “los relojes móviles”, el cual publicamos en nuestro “librito” editado por Amazon, titulado “Los errores de A. Einstein. Un breve resumen”.

Pasamos a transcribir un resumen de los citados ensayos.

NUESTRO ENSAYO TITULADO: “EXPERIMENTO MENTAL DE LA DEFLEXIÓN DE LA LUZ, UNA CONTRADICCIÓN DE A. EINSTEIN”

Resumiendo el argumento de este ensayo, decimos lo siguiente:

Al principio, A. Einstein atribuía la deflexión de la luz de las estrellas a la curvatura del espacio producida por la gravedad. Luego abandona la falacia de que en la deflexión de la luz intervenía la deformación del espacio y parece que intenta rectificar su error exponiendo que la deflexión de la luz de las estrellas es ocasionada directamente por la gravedad, sin hacer intervenir al “espacio” como mediador.

Finalmente, cae en la duda de si debe existir un campo gravitatorio para que se produzca la deflexión de la luz.

JUSTIFICAMOS POR QUÉ DECIMOS QUE “CAE EN LA DUDA”

En el libro titulado “La evolución de la física”, de los autores A. Einstein y Leopold Infeld, encontramos que, mediante un experimento mental, dan otra justificación a la citada deflexión de la luz. Con esta justificación nos preguntamos: ¿cambió A. Einstein de opinión sobre la causa de la deflexión de la luz de las estrellas y abandonó la falacia de la “deformación del espacio”?...

RESUMEN DEL EXPERIMENTO MENTAL QUE APARECE EN EL CITADO LIBRO PARA AFIRMAR LAS CAUSAS DE LA DEFLEXIÓN DE LA LUZ

Como experimento mental, proponen utilizar un ascensor tirado por una cuerda atada a su techo que le imprime un movimiento acelerado. El resultado de esta velocidad acelerada tratan de equipararlo a la acción de la fuerza de la gravedad.

(NOTA: Esta equiparación ya vimos en uno de nuestros ensayos que es una falacia).



En la pared izquierda del ascensor existe un agujerito por el que penetra un rayo de luz. Este rayo chocará en la pared derecha a una altura diferente con respecto al suelo del ascensor en comparación con la altura del citado agujerito de entrada. Esto es lo que verá un observador situado fuera del ascensor. De aquí deducen que el rayo de luz se ha deformado a consecuencia de una fuerza semejante a la de la gravedad…

Este experimento mental nos parece de una pésima consistencia. Se trata del movimiento del ascensor, no del rayo de luz. Recordemos lo que ya hemos repetido muchas veces en nuestros anteriores ensayos: confunden el verbo VER con el verbo SER.

(NOTA: Advertimos al lector de no confundir este experimento mental del ascensor, aplicado a la deformación del rayo de luz, con el experimento mental del ascensor que describe A. Einstein en su libro “Sobre la teoría de la relatividad especial y general”, al intentar “colarnos” la falacia de la teoría de la relatividad general).

Como continuación del presente ensayo, y utilizando otro de nuestros escritos, denunciamos la invalidez de las pruebas empíricas que anuncia la IA.

NUESTRO ENSAYO TITULADO: “LA DEFORMACIÓN DEL ESPACIO. UN ERROR DE A. EINSTEIN”


Transcribimos partes de este ensayo en letra cursiva:

Sobre la “deformación del espacio”, un historiador nos cuenta lo siguiente:

“Decía A. Einstein, negando a Newton, que la gravedad no era una fuerza que atraía a las cosas, sino que las cosas no se mueven cuando son atraídas por algo, sino cuando las empuja; y con esto quería decir que si algo cae sobre otra cosa no es porque la atraiga, sino porque esa cosa curva el espacio cual remolino de una bañera.”

La imagen que figura en esta información es la siguiente:





Continúa el escrito diciendo lo siguiente:

“En el universo de Einstein —continúa el investigador—, el espacio y el tiempo son deformados por la gravedad. La Tierra distorsiona el espacio que la rodea muy ligeramente a causa de su gravedad.”

Continúa informándonos el investigador:

“Los investigadores pensaron que el Sol, debido a su gravedad, curvaría el espacio, de tal manera que este fenómeno se haría apreciable en la percepción de la posición de la luz de las estrellas.”

(NOTA: Sobre el hecho histórico de los experimentos que se hicieron para intentar demostrar la validez de la tesis de A. Einstein, el lector puede leerlo en la página web, en el tema: “Cómo se demostró la teoría general de la relatividad”. La imagen que aportamos es la que aparece en la citada historia).

INCONVENIENTES PARA GRABAR EL FENÓMENO DEL EXPERIMENTO

Cuenta la historia que el inconveniente para observar el fenómeno fue que la luz del Sol no dejaba ver ni retratar la deflexión de la luz de las estrellas. Tenían que esperar a que se produjeran eclipses de Sol, los cuales ocurrían periódicamente en distintos lugares de la Tierra. Se realizaron varias expediciones acordes con la aparición de los eclipses.

LA FALACIA DE LA FALSA CAUSA: UN DESPROPÓSITO

En las citadas expediciones, a no ser que nos rectifique algún historiador, creemos que se cometió un despropósito:

En vez de ir a averiguar la CAUSA, fueron a relatar un EFECTO.

Y con este error poco podían aportar a la ciencia. Aunque se llegase a fotografiar el EFECTO, poco aportaba a la validez de la tesis de Einstein. Por esto, nosotros denominamos a tal experimento como “LA FALACIA DE LA FALSA CAUSA”.

OTRAS CRÍTICAS AL REFERIDO EXPERIMENTO

Además de no cumplir el experimento con la finalidad exigida, los dudosos resultados obtenidos en sus fotografías también fueron objeto de crítica.

El famoso físico Stephen Hawking dijo lo siguiente: “Los resultados obtenidos por Eddington fueron una cuestión de saber con antelación los resultados que se deseaban obtener.”

También acusan de manipulación al grupo de la expedición “Príncipe”. Veladamente se apunta a un motivo de discusión que decantaba el éxito o el fracaso, al realizarse los experimentos recién finalizada la Primera Guerra Mundial y con sus posibles resentimientos aún presentes.

PUNTO 3: LA TECNOLOGÍA COTIDIANA


Frente a lo que nos dice la IA, no debemos ligar el funcionamiento de la tecnología diaria al disparate de la «dilatación del tiempo». Es una forma de embarullar conceptos, poniendo en conflicto la ciencia con la lógica.

En el presente número citamos los sistemas GPS (los cuales vemos mencionados por la IA) y un escrito que nos ha llegado sobre un experimento con relojes atómicos.

Ya indicamos de antemano que no somos expertos en estos temas; lo que sí haremos es someterlos a un juicio lógico de su funcionamiento bajo el criterio de la teoría de la relatividad.

En esta crítica consideraremos dos enfoques:

● A = Como la emisión e intercambio de un mensaje $\rightarrow$ (GPS)

● B = Como una información que ha variado al ser transportada con movimiento circular (Aceleración de Coriolis).

Pasamos a describir estos dos enfoques:

A.- COMO LA EMISIÓN E INTERCAMBIO DE UN MENSAJE


En el intercambio de mensajes o de imágenes entre dos estaciones de envío y recepción.

Podríamos representar este intercambio de información mediante la siguiente figura:



Para interpretar lo que queremos indicar con el dibujo, damos las siguientes explicaciones:

● Dentro de un vagón que se mueve a una determinada velocidad ($v$), existe un reloj de péndulo.

● El vagón sirve para dar la interpretación de que el reloj que está dentro se mueve junto con él (es un reloj en movimiento).

● El reloj de péndulo sirve para ilustrar que el experimento puede servir para mandar un mensaje; por ejemplo, el tiempo transcurrido.

● El observador que está fijo en el suelo lo consideraremos como el receptor del mensaje.

● La información horaria que recibe el observador en su última visión es diferente de la que ha recibido en la primera.

¡¿Cómo puede alguien apoyar el disparate de que la diferencia de tiempos observada se debe a que el tiempo se ha dilatado?! La diferencia de tiempos que describe el reloj de péndulo se debe simplemente al tiempo empleado en su desplazamiento.

B.- COMO UNA INFORMACIÓN QUE HA VARIADO AL SER TRANSPORTADA CON MOVIMIENTO CIRCULAR (ACELERACIÓN DE CORIOLIS)

Comentaremos un posible argumento para plantear la diferencia de tiempos con los relojes móviles.

Tomando como “coraza protectora” todos los ensayos que hemos escrito en nuestro blog abogando en contra de la falacia de la “dilatación del tiempo”, pretendemos encontrar algún argumento que permita justificar la validez y la honestidad de los investigadores sobre el tema de la dilatación del tiempo en los relojes móviles.

Con este propósito transcribimos, en letra cursiva, algunos párrafos del referido artículo:

“En 1971, Joseph Hafele y Richard Keating subieron cuatro relojes atómicos de cesio a vuelos comerciales. Dieron la vuelta al mundo dos veces: un viaje hacia el este y otro hacia el oeste. Al regresar al laboratorio y compararlos con los relojes que se habían quedado en tierra, ¡coincidieron exactamente con las predicciones de Einstein!”

¡OJO! Al decir que “coincidieron exactamente con las predicciones de Einstein”, esto significa que no averiguaron la CAUSA, sino el EFECTO. Aquí ocurre lo mismo que hemos dicho al hablar del fenómeno de la deflexión de la luz.

El referido escrito también dice:

“Sus relojes avanzan 38 microsegundos más rápido al día que los de la Tierra.”

Consideramos que, utilizando unas cotas tan infinitamente pequeñas… repetimos: ¿no podría ser que ocurriese lo que ya había dicho el conocido físico Stephen Hawking respecto al experimento de la deflexión de la luz?: “Los resultados obtenidos por Eddington fueron una cuestión de saber con antelación los resultados que se deseaban obtener.”

SOLO UNA SUGERENCIA

Parece ser que la forma en que se realizó este experimento podría arrojar un rayo de luz respecto a estas infinitesimales diferencias entre los resultados de los relojes.

Sin pretender entrar en consideraciones teóricas y dejando nuestra sugerencia para expertos investigadores, nos preguntamos: en estas vueltas de los relojes alrededor de la Tierra encima de los aviones, ¿no podría haber intervenido lo que en ingeniería mecánica hemos estudiado como la “Aceleración de Coriolis” y, de esta manera, podernos olvidar de la falacia de la dilatación del tiempo? No dogmatizamos sobre esta causa; solo la apuntamos como una sugerencia.

Brevemente comentamos de qué se trata la Aceleración de Coriolis:

“La Aceleración de Coriolis es una aceleración que experimenta un objeto en movimiento cuando se encuentra dentro de un sistema de referencia en rotación. Solo se manifiesta cuando el objeto se desplaza con respecto al sistema giratorio.”

En el caso que nos ocupa, podríamos considerar que el reloj es el citado objeto y el sistema de referencia en rotación es el avión dando vueltas a la Tierra.

¡Que los investigadores juzguen, pero que descarten la falacia de la dilatación del tiempo!

EL ENGAÑO DE LA PRUEBA DE LOS MUONES

Sugerimos a nuestros lectores, si es que no lo han hecho ya, que lean uno de nuestros últimos ensayos titulado: “El engaño de la prueba de los muones y la velocidad de las partículas atómicas”.

domingo, 24 de mayo de 2026

UNA MALA INTERPRETACION ENTRE LOS VERBOS VER Y SER Y LA VELOCIDAD DE LAS PARTICULAS ATOMICAS

INTRODUCCION


En nuestro anterior ensayo titulado: “El engaño de la prueba de los muones y la velocidad de las partículas atómicas” demostramos que existía la posibilidad de que las partículas atómicas alcancen velocidades superiores a la de la luz. Ahora, con el presente ensayo, queremos demostrar de donde puede partir la idea de negar tal posibilidad.

Nos apoyaremos en un concepto repetido ya varias veces en nuestros anteriores ensayos. En ellos hemos abordado el tema de la confusión a que nos remite A. Einstein al confundir en la exposición de sus experimentos mentales, el verbo VER con el verbo SER. Nosotros opinamos que, en el movimiento relativo de los fenómenos observados respecto a un punto de referencia, se VEN transformados, pero que NO SON diferentes.

En el presente ensayo demostraremos que esta confusión es un agravante para poder afirmar que las partículas atómicas es posible que viajen a velocidades superiores a la de la luz.

Utilizaremos el conocido experimento mental del vagón de tren para desarrollar nuestra tesis.


UN BREVE RESUMEN DEL EXPERIMENTO MENTAL DEL VAGON DE TREN

Para nuestro estudio partimos del experimento mental del vagón de tren que A. Einstein narra en su libro titulado: “Sobre la teoría de la relatividad especial y general”.

Solo como recordatorio decimos lo siguiente: 
El vagón de tren, que viaja a velocidad (V) constante y rectilínea, tiene un espejo pegado en su techo. Dentro del vagón hay una persona que dispara un rayo de luz hacia el espejo para observar su reflexión en él. Se trata de encontrar una fórmula que nos relacione la amplitud

del fenómeno físico del rayo de luz reflejado en el espejo, con el movimiento de desplazamiento (td) del vagón.

Este experimento mental les sirve para justificar, ERRÓNEAMENTE, que el tiempo se dilata. Dicen que para el observador (o), que está fijo en el suelo, el tiempo del recorrido del rayo de luz (td) es más largo que el tiempo que apreciaría la persona que está dentro del vagón y que ha lanzado el rayo. El citado planteamiento confunde el verbo VER con el verbo SER.

Los libros que tratan sobre el tema presentan figuras tales como la del siguiente dibujo



Figura 1

(Este dibujo ha sido sacado de uno de los capítulos del primer libro de los dos interesantes tomos titulados “Física” de los autores: Raymond A. Seway y John W. Jewert Jr.)

En la parte izquierda del dibujo se representa el vagón parado y la ida y vuelta del rayo de luz reflejado en el espejo. En el centro del dibujo se representan tres posiciones de avance del vagón que pretenden demostrar la dilatación del tiempo

justificado por la extensión

que abarca el fenómeno físico de la reflexión de la luz.


UN CONCEPTO EQUIVOCADO QUE VALIDARÍA LA IMPOSIBILIDAD DE CONSIDERAR VELOCIDADES SUPERIORES A LA DE LA LUZ

Los libros que tratan del tema de la teoría de la relatividad relacionan el tiempo propio (tp) del fenómeno físico de la reflexión del rayo de luz con el tiempo de desplazamiento (td) del vagón de tren en el que se realiza el experimento. La ecuación que dan es la siguiente:



(NOTA: Este tiempo de desplazamiento (td) es lo que en la anterior figura se ha representado como:


En esta fórmula (v) es la velocidad del vagón y (c) es la velocidad de la luz. Podemos observar que esta fórmula pierde su validez para valores de la velocidad (v) igual o mayores a la velocidad de la luz (c).

Al quedarnos con esta idea de invalidez rechazamos que puedan existir cuerpos, al igual que el citado vagón, que puedan viajar a velocidades (v) igual o mayores a la velocidad de la luz (c). Y aquí, la citada incorrecta idea genera la negación de que puedan existir partículas atómicas que viajen más rápido que la luz.

(NOTA: Tengamos en cuenta que todo este planteamiento se basa en el disparate de aceptar el verbo VER como el verbo SER).


INTERPRETACIÓN DE LA FÓRMULA

La referida fórmula se interpreta como una evidencia de la dilatación del tiempo. Mas adelante veremos que esto es una falacia. Estudiemos lo que nos dice la citada formula.

Como primer paso a dar decimos lo siguiente:

Podríamos suponer que en principio (td) fuese igual al (tp).

(td) = (tp)

También tengamos en cuenta que el valor del radicando que aparece en el segundo miembro de la igualdad será menor que uno:

Otra observación a tener en cuenta es que:

(tp) dividido por un valor menor que uno le hace aumentar su valor.

Por ejemplo:

En consecuencia, podemos decir que, si antes proponíamos que (td) fuese igual al (tp) ahora debemos admitir que la igualdad se ha convertido en desigualdad.

(td) > (tp)

Si consideramos que (td) es la amplitud del tiempo en que dura el fenómeno visto por el observador que está fijo en el suelo y (tp) el tiempo propio (tp) del fenómeno físico de la reflexión del rayo de luz, llegan a afirmar la falacia de que el tiempo se ha dilatado.


INVALIDEZ DE LA FÓRMULA



QUE PRESENTAN LOS LIBROS QUE TRATAN DEL TEMA DE LA TEORIA DE LA RELATIVIDAD ESPECIAL.

En el anterior párrafo hemos visto que:

Al salir (td), amplitud del tiempo de la visión del fenómeno físico, mayor que la amplitud del tiempo propio (tp) del referido fenómeno, se llega a la errónea conclusión de que el tiempo SE ha dilatado. Nosotros decimos que se VE que parece que el tiempo se ha dilatado.

Pero, al margen de la invalidez de la interpretación del referido fenómeno, debemos estudiar una incongruencia que nos invalida la referida formula.

La fórmula

en la que, dada la intervención de la velocidad de la luz es prácticamente difícil de comprobar su validez, veremos que teóricamente NO puede ser correcta.

Damos a continuación el desarrollo matemático en que se fundamenta.

Dibujamos las tres posiciones de la marcha del vagón.



Figura 2

Seleccionamos el vagón central. Sobre el triángulo rectángulo que queda dibujado en la parte derecha de la figura, relacionaremos el Tiempo Propio (tP) del camino del rayo hacia el espejo con el Tiempo de Desplazamiento (td) del vagón desde que el rayo impacto en el espejo hasta que impacta en el suelo del vagón.

Observemos que la hipotenusa del triángulo es el Tiempo de Retorno (tr) del rayo; el cateto vertical es el Tiempo Propio (TP) del viaje del rayo de luz hacia el espejo y el cateto horizontal indica el Tiempo de Desplazamiento (td) del vagón.

(NOTA: Observe el lector que este triángulo esta dibujado en la parte derecha de la Figura 1)

Para relacionar el (td) con el /tp) en el referido triángulo aplicaremos el Teorema de Pitágoras.

Antes de hacer el planteamiento matemático imponemos la siguiente condición que, equivocadamente creemos que introduzco algún autor de la referida fórmula:

El trozo de desplazamiento del vagón que ocupa un tiempo (td), en el dibujo representado como: ( , es igual al tiempo del retorno (tr) del rayo de luz. O sea: (td) = (tr)

Con estas condiciones hacen el siguiente planteamiento:

De acuerdo con el Teorema de Pitágoras.

Exigiendo el cumplimiento de la condición:

(td) = (tr)

nos permite hacer la sustitución de (tr) por (td) con lo que se obtiene:
Agrupando términos se tiene:
=>



Podemos transformar el denominador de la siguiente forma:

Y de aquí obtenemos:


Sobre la invalidez de esta fórmula decimos lo siguiente:

En el planteamiento y obtención de esta fórmula se dan dos sucesos incompatibles en matemáticas.

Aún, aceptando el error de que fuese real el que los fenómenos físicos SE transformasen por el solo hecho de moverse relativamente respecto a un observador fijo, podemos denunciar el otro error.

Partiendo del triángulo rectángulo que nos sirve como patrón matemático, decimos lo siguiente:

Si, tal como hemos convenido en el anterior desarrollo matemático, imponemos: (tr) = (td) (una condición)

Y

Pretendemos que exista una velocidad (v) que sea superior a la de la luz.

O sea, que (v) > (c) (otra condición)

Estas suposiciones producen un suceso incompatible en matemáticas ya que entonces implica que: (td). (v) > (tr). (c) y en un triángulo rectángulo, es incompatible que un cateto sea mayor que su hipotenusa.


VALIDEZ DEL FACTOR

EN LAS TRANSFORMACIONES DE LORENTZ

Podemos tener la siguiente duda: La expresión:

aparece en el tema de las Transformaciones de Lorentz y se le llama Factor de Lorentz.

Por estar incluida esta expresión dentro de la fórmula:

a la que hemos dictaminado su invalidez, podemos pensar que no existe coherencia en nuestros razonamientos.

Para dar validez a nuestros razonamientos decimos lo siguiente:

Tratamos con dos aspectos diferentes referentes a la relatividad de los movimientos. El tema que estamos tratando en el presente ensayo es si es válida la fórmula que pretende relacionar el tiempo de duración de un fenómeno físico con el tiempo relativo del desplazamiento de este fenómeno físico respecto a un punto fijo. En este tema rechazamos su formula y rechazamos la falacia de la dilatación del tiempo.

Otro tema diferente es el siguiente:

Se trata de cómo se VEN transformadas las variables de un fenómeno físico al ser observadas por un observador móvil según se vaya desplazando y separando de un evento. Hacemos resaltar que aquí es el observador el que se mueve. No el fenómeno físico tal como se planteaba en el fenómeno físico de la reflexión de la luz. Como consecuencia de este planteamiento el factor:

es una forma de reducir a unidades de la luz (c) las unidades velocidad (v) de desplazamiento. O sea, en unidades de visión según el alejamiento del observador.

Para más información el lector puede leer nuestro ensayo titulado:

“Teoría de la relatividad. - Interpretación matemática del factor de Lorentz”. En este ensayo las fórmulas nos indican que se trata de: un alargamiento de la VISION de las extensiones de un evento según la distancia en que se encuentre el observador. No se trata de una dilatación del tiempo. No SON diferentes, sino que se VEN diferentes.

UNA VERSION REAL DEL FENOMENO FISICO DE LA REFLEXION DEL RAYO DE LUZ EN EL ESPEJO DE UN VAGON MOVIL

Repetimos lo que en anteriores de nuestros ensayos ya hemos hablado de la confusión a que nos remite A. Einstein al considerar en sus experimentos mentales que los fenómenos SON, o sea que SE transforman, en vez de decir que se VEN de distinta forma.

Ahora, frente al fenómeno en el experimento mental del vagón de tren decimos lo mismo. La extensión del fenómeno físico de la reflexión del rayo de luz se VE más alargada. No ES que la duración del fenómeno sea más larga.

En realidad, el alargamiento del fenómeno físico es ficticio, se debe a la combinación del movimiento físico del vagón de tren, que “arrastra” el fenómeno, junto con el disparo del rayo MONTADO EN EL VAGON.

SI queremos VER la representación de la realidad del movimiento del fenómeno físico de la reflexión del rayo de luz podemos dibujar la siguiente figura que pretende traspasar de lo ideal a lo real.



Figura 3

Con este dibujo pretendemos demostrar que son totalmente independientes la velocidad en que se propaga el rayo de luz y la velocidad del vagón.

En este mundo de fantasía de algunos experimentos mentales, hemos dibujado lo que VERIA dentro de del vagón, un observador (O) fijo en el suelo. El vagón se mueve con movimiento relativo respecto a él, y se produce el fenómeno físico del reflejo en el espejo de un rayo de luz

Se presentan cuatro posiciones de avance del vagón. Las dos primeras posiciones representan la ida del rayo de luz hacia el espejo. Las dos siguientes posiciones del vagón representan el reflejo del rayo en el espejo y su marcha hacia el suelo del vagón.

Nosotros, podemos ser representados como un observador fuera del vagón y así podemos decir que: REALMENTE VEMOS el fenómeno físico. Y este fenómeno físico no depende del movimiento del vagón.

Esta independencia de movimientos nos permite afirmar que la velocidad (v) del vagón puede ser cualquiera, incluso superior a la de la velocidad de la luz, mientras que la velocidad del rayo es igual a la velocidad (c) de la luz.

(NOTA: En la parte derecha (a) de la Figura 1 se muestra el recorrido del rayo de luz si el vagón estuviese parado. Este no es un buen ejemplo puesto que sugiere que el fenómeno ES diferente cuando tiene un movimiento relativo y esto perturba la idea de que se VE diferente)

CREEMOS QUE CON LOS ANTERIORES ARGUMENTOS PODEMOS DECIR QUE ES POSIBLE QUE LAS PARTICULAS ATOMICAS PUEDAN VIAJAR A VELOCIDADES SUPERIORES A LA DE LA LUZ

domingo, 2 de noviembre de 2025

EL ENGAÑO DE LA PRUEBA DE LOS MUONES Y LA VELOCIDAD DE LAS PARTICULAS ATÓMICAS

INTRODUCCIÓN

Hemos leído recientemente algún autor que aun pretende justificar la validez de la falacia de la “Teoría de la Relatividad” de A. Einstein, presentando “la prueba de los muones”.

En el presente ensayo demostraremos que tal prueba no es mas que una falacia para intentar dar crédito a sus creencias.

Seguidamente, damos algunas definiciones para refrescar el contenido de conceptos que ya habíamos definido en anteriores ensayos.  

 

¿QUE ES UN MUÓN?

Un muón es una partícula elemental subatómica que se desintegra poco después de ser producido.

 

¿COMO SE PRODUCEN LOS MUONES?

Los muones se producen por medio natural al chocar los rayos cósmicos, que son los que los contienen, con la atmosfera terrestre. Los muones también pueden producirse en experimentos de física nuclear en los laboratorios.

 

TIEMPO DE ROTURA (tr) DE UN MUÓN.  ALTURA DESDE DÓNDE SE PRODUCEN Y TIEMPO DE DESPLAZAMIENTO (td).

Para realizar nuestros cálculos hemos recogido los siguientes datos:

Se ha observado que un muón en reposo, en el laboratorio, de modo artificial, se desintegra en un tiempo medio, que lo definiremos como Tiempo de Rotura: (tr) = de 2,2 microsegundos

La altura desde dónde se producen hasta la superficie del suelo se estima aproximadamente en 50 Kms. 

Si suponemos que un muón se desplaza a la velocidad de la luz, o sea a 300.000 Kms/seg, cosa que más adelante veremos que no puede ser cierto, el tiempo de desplazamiento (td) hasta llegar al suelo calculamos que sería:


En el laboratorio se ha estimado un tiempo de rotura (tr) igual a 2,2 microsegundos, antes de que se desintegrase un muón.

Con este razonamiento admiten que el tiempo se dilata, o sea aportando más tiempo, ¡como si se tratase de que el tiempo es un ente material…! y de esta forma quedando más tiempo para la descomposición del muon.

Observe la diferencia de velocidad obtenida respecto a la velocidad de la luz. Creemos que este es el motivo por el que llegan al suelo los muones sin desintegrarse.

Por lo que:

Con un td = 166 microsegundos de desplazamiento para llegar a la superficie de la tierra sería imposible que no se hubiesen desintegrado. No deberían existir y, sin embargo, se encuentran.

La siguiente figura pretende representar las dos formas de producción de los muones.

 

NOSOTROS AFIRMAMOS QUE SON LOS MUONES QUE VIAJAN A MAS VELOCIDAD QUE LA DE LA LUZ. EL TIEMPO NO SE DILATA.  

En el planteamiento que hacen los seguidores de la Teoría de la Relatividad Especial utilizan como velocidad de desplazamiento   del muón la velocidad de la luz. Partiendo de este concepto equivocado, no tienen más remedio de utilizar la falacia de que el tiempo se dilata. Claro está que en esta afirmación esta encubierta otra falacia de A. Einstein. En la que en su libro: “Sobre la teoría de la relatividad especial y General” da un planteamiento matemático que conduce al error de querer justificar que no se puede superar la velocidad de la luz.

Hace ya tiempo publicamos en nuestro Blog un ensayo titulado: “Teoría de la relatividad. - Es posible que una partícula atómica viaje a una velocidad superior a la de la luz”. En este ensayo demostramos matemáticamente tal posibilidad. Ahora, esta posibilidad la presentamos empíricamente en un hecho real.

 

DEMOSTRAMOS QUE EL MUON VIAJA A UNA VELOCIDAD SUPERIOR A LA DE LA LUZ

Nosotros decimos que, en el recorrido desde la colisión con la atmosfera hasta el suelo de la tierra, no es que el tiempo se dilate, sino que los muones, como partículas atómicas, viajan a más velocidad que la luz.

Si hacemos un planteamiento en el que demostramos que un muón puede viajar a una velocidad mayor a la que viaja la luz, podremos descartar la falacia de que el tiempo se dilata.

En esta demostración realizaremos los dos siguientes pasos:

1.- Expresar la velocidad de la luz en microsegundos

2.- Determinar la velocidad de un muon en microsegundos. Valorados estos conceptos en una misma unidad de medida, se podrán realizar comparaciones entre ellos.

 

1.- EXPRESION DE LA VELOCIDAD DE LA LUZ EN MICROSEGUNDOS: µs 

Recordamos que un microsegundo lo representamos mediante µs, y que equivale a: (1 /1.000.000) segundos.

Tomaremos como unidad de media el: µs  

La velocidad de la luz la representamos por (c)

Para medir los segundos en microsegundos tomamos la dimensión µs como unidad de medida.

 

2.- DETERMINAR LA VELOCIDAD DE UN MUÓN EN MICROSEGUNDOS

Nos preguntamos ¿qué velocidad deben tener los muones, para que desde 50 kms de altura respecto a la superficie del suelo lleguen sin desintegrarse?

Para responder a esta pregunta procedemos de la siguiente forma:

Identificando a la velocidad del muón como: (Vm); al espacio recorrido como (e) y al tiempo empleado como (t), aplicaremos la formula: Vm = e/t

Observamos que el valor de (Vm) viene condicionado por dos variables. El valor de la variable Espacio (e) lo conocemos: (50 kms. Para fijar el valor del tiempo (t) nos apoyaremos con los

datos facilitados en el Laboratorio.  

En el laboratorio para llegar el muón entero, el máximo de tiempo de desplazamiento es: (td) = 2,20 µs. Tomaremos esta duración de NO desintegrarse como tiempo en que está viajando el muón. 

Así tendremos:

 


Observe la diferencia de velocidad obtenida respecto a la velocidad de la luz. Creemos que este es el motivo por el que llegan al suelo  los muones sin desintegrarse.

LAS FALACIAS EN EL TEMA DE LA TEORIA DE LA RELATIVIDAD

Para finalizar el presente ensayo quisiéramos hacer destacar alguna de las falacias que aparecen en la Teoría de la Relatividad.

Acabamos de analizar una de estas falacias. Podemos bautizarla como la falacia: “de la duración del tiempo de desintegración de un muón”. A decir verdad, esta no es una falacia que nos la presenta directamente el referido físico. Sino que la construyen indirectamente los “creyentes” y seguidores de tal teoría para poder justificarla. Sin embargo, en la referida teoría podemos hacer mención a falacias creadas y sustentadas por el citado físico. Podemos encontrarlas resumidas en nuestro “librito”, editado por Amazon, con el nombre: “Los errores de A. Einstein. Un breve resumen”. Brevemente comentamos estas falacias:

Al hablar de “La simultaneidad de la Relatividad”, mediante una errónea conclusión llega a decir que:

“El tiempo que necesita un proceso respecto al vagón no puede equipararse a la duración del mismo proceso juzgado a partir del cuerpo de referencia del terraplén”

Nos preguntamos: ¿Cree realmente que Se transforma la materia y los procesos biológicos…?

A esta afirmación nosotros irónicamente le replicamos que está predicando “el milagro de la transmutación”. Esta es una de las falacias.

Otra falacia, también comentada en el referido “librito”, es el de la “deformación del espacio”. Mediante falsos argumentos el referido físico pretende justificar la atracción entre dos masas, no por una fuerza que la llamamos “gravedad” sino porque se deforma el espacio. Nosotros nos preguntamos, en plan jocoso, porque a los partidarios de la teoría de la relatividad, al realizar la prueba de los muones en vez de decir que el tiempo se dilataba no argumentaban el disparate de que el espacio se deforma y se hace mas pequeño…

Vemos los seguidores de tal teoría afirman que:

Se dilata el tiempo; se deforma el espacio, se modifican los procesos… ¿Qué mas se puede cambiar?... 

En este tipo de “ciencia” una falacia apoya a otra falacia.

Creemos que para justificar la presencia de tales disparates debemos recordar lo que ya habíamos expuesto en alguno de nuestros ensayos: “se confundió el verbo VER por el verbo SER”.

(NOTA: Llamamos la atención a nuestros lectores respecto a una explicación que aparece en Google que puede ocasionar confusiones. En esta plataforma se dice lo siguiente:  

“Un muón viaja a velocidades muy cercanas a la de la luz, generalmente alrededor de 0,998𝑐.

Esta alta velocidad es clave para que puedan ser detectados en la superficie de la Tierra, a pesar de tener una vida media muy corta en reposo (aproximadamente 2,2 microsegundos).” 

El lector observará que esta afirmación no es correcta o, cuanto menos, contradice a los partidarios que utilizar la prueba de los muones como tesis para justificar la “¡dilatación del tiempo!”. Recordemos que estos afirman que: “debido al tiempo que tardan en recorrer el espacio de 50 kms no deberían llegar al suelo terrestre”.

Nosotros, en contra de la anterior afirmación, hemos expuesto que la velocidad de un muón supera la velocidad de la luz y esta premisa nos autoriza a admitir que llegan los muones al suelo terrestre.   

 

domingo, 23 de febrero de 2025

LAS CONTRADICCIONES DE A. EINSTEIN. – EL FALSO EMPLEO ENTRE LOS VERBOS VER Y SER

1.- MOTIVO DE LA EDICION DE ESTE ENSAYO

En nuestro “librito” titulado: “Los errores de A. Einstein. – Un breve resumen” dijimos que el error de este físico fue el de confundir el empleo del verbo VER con el verbo SER en los experimentos mentales que proponía para justificar su teoría.

Es posible que se dudase de la validez de nuestra afirmación, quizás un tanto gratuita. Pretendiendo ser algo más pedagógicos en este tema e intentando convencer a nuestros lectores de tal afirmación, este es el motivo por el que exponemos el presente ensayo.

 

2.- EL PRINCIPIO DE RELATIVIDAD

En el libro de A. Einstein titulado: “Sobre la teoría de la relatividad especial y general”, en su página 18 (Ediciones Altaya S.A.) cita como Principio de Relatividad, lo siguiente:

“Si (k´) es un sistema de coordenadas que se mueve uniformemente y sin rotación respecto a (K), entonces los fenómenos naturales transcurren respecto a (K´) según idénticas leyes generales que con respecto a (K).”

Para ser coherentes en nuestro estudio, este es el principio que tomaremos como pauta de nuestra crítica.  

 

3.- COLOCACION DEL OBSERVADOR DE LOS EXPERIMENTOS MENTALES PRESENTADOS POR A. EINSTEIN

Los experimentos mentales deben servir para que nosotros, como observadores, podamos deducir la validez del resultado a obtener. Si no fuese así… ¿para que servirá el experimento mental?

Siguiendo este criterio, en los dibujos con los que pretendemos plasmar los experimentos mentales de A. Einstein nos pondremos nosotros como observador, apareciendo esta figura en su correspondiente dibujo

Mediante los siguientes dibujos veremos que:

SI A. EINSTEIN NO DICE QUE SE VEN DIFERENTES Y DICE QUE SON DIFERENTES, SE CONTRADICE CON EL PRIMER PRINCIPIO DE RELATIVIDAD, QUE EXIGE QUE SEAN IGUALES.

A continuación, reproducimos los experimentos mentales que se mencionan en el citado libro de A. Einstein en los que el observador que figura en el dibujo (Sistema de referencia Fijo (K)) somos nosotros mismos

1.- REFLEXION DE UN RAYO DE LUZ EN EL ESPEJO DE UN VAGON MOVIL

      

El tiempo se VE diferente.  

  

2.- BARRA DE MEDIR DISTANCIAS

                 

 La longitud se VE diferente.

 


3.- LA RELATIVIDAD DE LA SIMULTANEIDAD

                     


Nosotros, como observadores, VEMOS que los destellos de los dos rayos no llegan simultáneos a la persona que va montada en el vagón. Pero sí que son simultáneos para nosotros.

 

4.- TRANSFORMACION DE LA VISION DE LA EXTENSION DE UN EVENTO

             


Debemos advertir que en este caso es el observador el que se desplaza (SRM) mientras que el evento ha ocurrido en un lugar fijo. Además, vemos la extensión del evento transformada, no porque el movimiento o velocidad (v) de traslación la ha transformado, sino porque debido a la distancia el campo de visión se ha deformado.

 

4.- NUESTRA DISTINCION EN EL EMPLEO DE LOS VERBOS VER Y SER

Si tal como hemos indicado en el anterior numero somos nosotros que en los dibujos nos colocamos en el lugar de observación (SRF), para ser coherentes con el Principio de Relatividad deberemos decir que VEMOS los fenómenos de distinta forma pero que NO SON diferentes. este es el error que comete A. Einstein en donde se contradice así mismo, llegando a afirmar en su libro que tomamos como referencia lo siguiente:

“El tiempo que necesita un proceso con relación al vagón, no cabe igualarlo a la duración del mismo proceso juzgado desde el cuerpo de referencia del terraplén”

Si aceptamos como correcta esta contradicción que impone A. Einstein, debemos decir irónicamente que se produce el “milagro de la transmutación”.

En nuestro ensayo en que tocamos el tema de las Fórmulas de las Transformaciones de Lorentz es en la que más claramente queda de manifiesto el error de A. Einstein al aceptar como válido el verbo SER en vez del verbo VER. En nuestro estudio demostramos que se trata de: “La transformación de la visión de la extensión de un evento”. Estas fórmulas miden la extensión de un evento, no porque debido al movimiento se ha transformado, si no que debido a la distancia el campo de visión se ha modificado.

  

5.- TEORIA DE LA RELATIVIDAD GENERAL. UN MISMO ERROR QUE EN LA TEORIA ESPECIAL

En la llamada teoría de la relatividad general podemos hacer destacar la misma confusión entre la aplicación de los verbos VER y SER.

Recordemos que para exponer la validez de esta teoría A. Einstein utiliza el experimento mental del ascensor. Nosotros dibujaremos este experimento mental poniéndonos como observadores del mismo. Seremos el Sistema de Referencia Fijo (SRF).

 


Razonando de la misma forma que lo hicimos anteriormente al considerar la teoría de la relatividad especial decimos lo siguiente:

El VER lo traducimos como darnos cuenta del “truco” de la cuerda que tira del ascensor con una velocidad acelerada .

El SER se trata de que el ascensor arrastra el cuerpo del viajero y NO ES un campo gravitatorio que produce la compresión en sus pies.

Como puede comprobar el lector esta es otra forma de argumentar la invalidez del referido experimento mental, además de lo que expusimos en nuestro referido “librito”.